| The crazies (2010) |
| Escrito por Pestañín | |||
| Domingo, 04 de Julio de 2010 18:49 | |||
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Nos encontramos en un pequeño pueblo norteamericano. Los vecinos cultivan trigo, ven partidos de beisbol y se beben unas cervezas los fines de semana. La vida es tranquila, y el sheriff, David Duten, sólo debe lidiar con algunos borrachos de vez en cuando, nada serio. Pero un buen día, en un partido de béisbol, aparece Rory, el dueño de una granja local, con una escopeta. Irrumpe en medio del partido, y el sheriff se le encara. Le pide que baje el arma, pero Rory, en lugar de hacerlo, le apunta, recibiendo el disparo del sheriff. Ha empezado la locura.
Los exámenes toxicológicos no detectan alcohol en sangre, así que no saben el porqué de la actitud del granjero. En estas que otro vecino del pueblo, Bill, ingresa en la consulta de la doctora Judy, la esposa del sheriff. Presenta un estado de "embobamiento", no responde a estímulos, y repitiendo una frase sin cesar. Judy lo manda a casa con su familia, con órdenes de hacerle unas pruebas más adelante.
Craso error, porque esa misma noche, a Bill le da por quemar vivos en su casa a su mujer y su hijo. Sin una palabra, el sheriff lo encierra en comisaría. Su comportamiento es muy extraño, quedándose durante horas de pie, mirando rabioso. En unos pantanos cerca del pueblo, unos cazadores encuentran a un paracaidista muerto. Extrañados, el sherif y su ayudante van en busca del avión, encontrándolo hundido. Se trata de un caza, y el sherif enseguida ata cabos, y comprueba que el agua potable de la que el pueblo bebe está contaminada con algo que ha salido de ese avión.
Con estas fotos de satélite nos quieren decir que estamos controlados por el gobierno, y yo diría que por Google también
El pueblo se convierte de repente en un pueblo fantasma, donde los militares hacen acto de aparición, haciendo limpia y cuarentena. El pueblo se convierte en un campo de batalla, donde hay que escapar no sólo de "los locos" como los llaman los militares, sino también a los propios militares. En la cuarentena separan al sherif de su esposa, pero éste se jugará el cuello para rescatarla y huir.
Mención especial merece el auténtico héroe de la película: el ayudante del sherif, Russell. No sólo se salta la cuarentena para ayudar al sherif, sino que le salva la vida en contadas ocasiones. Lo salva de una sierra eléctrica que está a punto de cortarle los "cataplines", o de unos locos que quieren dispararle. Lástima que a mediados de la película recite la fatídica frase "Quiero tener un futuro". Eso, o faltar un día para su jubilación, ya sabemos que en el cine es sentencia de muerte.
El ayudante del sheriff, un auténtico héroe
Aunque vi la película con espectativas por las buenas críticas que encontré en internet, he de decir que me decepcionó un poco. Creo que no da miedo, ni parece que en ningún momento los protagonistas estén en peligro. Esto es fundamental para este tipo de películas. Cuando ves que el protagonista está rodeado de los malos, a punto de morir, y te encoges en el asiento esperando que te salpique la sangre. Aquí no pasa. Aquí, cuando el sherif está en un aprieto, sabes que llegará alguien y le salvará. Vaya asco. En esta película, llegué a desear que muriera a manos de los locos. Aún así, hay que reconocer que la película entretiene, y los locos son personajes bastante logrados.
Puntuación:
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| Última actualización el Lunes, 05 de Julio de 2010 04:55 |






